Me caí de rodillas entre suspiros en tus ojos verdes
y mientras el túnel se hacía profundo
te dí las gracias escribiendo una misiva en tu espalda.
Luego me baño en oro, para encerrar al ruiseñor
que canta de noche más fuerte que de día
y brilla bien pulido sobre la mesa auxiliar.
Batallas marinas con bolas de fuego
que se cocinan en la chimenea de tus sueños,
siempre tenés sueño, sueño con que te quedes a dormir.
El minuto fue demasiado intenso y no se disolvió
entre carcajadas de payaso
guardadas en un maletín de cuero.
Hola
Al amanecer, antes de salir de casa, leo un cuento. Luego, dentro de una botella bien tapada lo lanzo al mar y así dejo un rastro para poder regresar.
Preparo entonces un morralito y me voy de paseo por la red en busca de contadores de cuentos, letras nuevas, fabuladores, amigos, para aprender y compartir.
Estoy dedicando esta semana a leer escritoras contadoras de cuentos y me he encontrado cosas maravillosas que deseo compartir. Te invito para que pases por mi Casa, espero que lo que estoy leyendo te guste tanto como a mí.
Un saludo desde Mérida, venezuela. Jabier.