Mar Muerto


28
Oct 08

Otro sueño absurdo

No se por qué entraba a aquella casa, pero era rara, muy rara, era algo que tenía que hacer. Tenía 6 pisos y en sólo uno habitaba su dueño. Tenía un dormitorio, un escritorio, habitaciones “normales”, aunque la disposición del escritorio me llamó la atención. Parecía el mostrador de un juez y a pesar de ser grande apenas si se podía pasar.

Lo peor fue subir por todos los pisos y sólo encontrar dormitorios con camas destendidas, es tan desprolijo! Y lo que ocurrió al bajar… eso fue lo espeluznante, ahora había una recepción y el edificio estaba lleno de fantasmas. Era un hostel para fantasmas, y el dueño de casa lo sabía, pero como le gustaba el “estilo hostel” y era un desordenado, los dejaba ahí. 

También me sorprendió subir a una escalerrilla de caracol y encontarme sólo con vigas y unos balcones, diseminados por el techo desde los cuales se podía observadar todo el edificio. No me animé a caminar por las vigas.

Un tiempo despúes me enconté con una rubia alemana de intercambio. Era de noche y asomándome por la ventana ví un mounstruo parecido a Cloverfield que estaba destruyendo unos edificios aledaños. Yo tenía una moto, a eso había venido la rubia alemana, pese a que sólo pensaba en besarla, a ella le interesaba la reunión de motos. Bajé al garaje y busqué mi moto, pero sin embargo me fui caminando por las paredes, mezcla de Spiderman con Drácula.


16
May 08

soñaba anoche

Le recomendaba un restaurant a un amigo. No tenía techo y la dueña era la posadera de Gilmore Girls, que a veces era la madre de una amiga y a veces era alguien que vi y no puedo recordar dónde nos conocimos. Cenamos juntos un par de veces aquí, pero pienso que no se acuerda. Le advierto que creo que no es suficiente elegante llevar a sus padres a cenar a un restaurant que no tiene techo, ni paredes, son sólo mesas.

Es de noche y está iluminado con unas bolas amarillas, cálidas, el ambiente es bullicioso y alegres conversaciones exaltadas por el alcohol se mezclan con los sonidos de la cocina. No hay paredes, pero la cocina no está a la vista, de todas maneras nadie come, sólo beben. Más allá de las mesas, está oscuro, hay algunos árboles, con pocas hojas y algunas ramas enredadas, pero no se ve la ciudad.

Un hombre me rapta, pero confío en él. Nos sumergimos en un coche anfibio y llegamos a una estructura submarina, no hay puerto y tenemos que salir del auto y desplazarnos debajo del agua. Algunos pueden respirar debajo del agua y se están peleando con espadas.

Hay un ascensor, pero no se si bajamos o subimos. Dentro parece un hospital, un ambiente estéril, lleno de puertas metálicas y cortinas blancas. En algún momento estoy vendada, es para disimular, tengo que disimular, no se pueden dar cuenta que el hombre es mi cómplice.

Usa traje, todos usan trajes y corbatas, pero desprolijos, de colores desvaídos por el uso y telas arrugadas. Tiene el físico de un actor, pero no es nadie en particular, delgado, quizás demasiado delgado, de unos cuarenta años, se mueve nerviosamente y en varias oportunidades me agarra del brazo y acerca mucho cuando me habla, pero sin embargo no me molesta.

No entiendo que hago ahí, ni que se oculta en el mar, son una organización secreta, eso está claro, creo que experimentan con personas, pero yo voy a realizar algún trabajo que aún no entiendo. En un pasillo veo a una señora gordita y bajita, está vestida de enfermera. Gira y me doy cuenta que lleva una máscara metálica.

y el despertador suena y lo pospongo y tengo sueños de 8 minutos y son cada vez más locos, pero no los recuerdo todos y el despertador suena y lo pospongo y sigo soñando hasta que vuelve a sonar y no salgo de ese loop hasta que calculo, según la tabla del 8, que ya son las 8 y me tengo que levantar, tengo que desayunar, tengo que ir a trabajar, tengo que tomar el 121 y estar a las 9 en el centro y llegar a la oficina y abrir las ventanas, porque la calefacción es muy fuerte y cuando vuelva tengo que ir al supermercado y tengo que merendar y tengo que ir al gimnasio y tengo que descansar, pero cuando sueño sigo preocupada porque no entiendo por qué el restaurant no tiene paredes y para qué me llevaron contra mi voluntad a una fortaleza acuática.


11
May 03

Documento inicial: Mensaje hallado en una botella

Este mensaje fue hallado dentro de una botella ordinaria y transparente casualmente, si es que existe tal cosa, por Alberto Casas, uno de los miembros fundadores de esta institución durante una caminata por las costas montevideanas el sábado 11 de septiembre de 1999. La botella estaba sellada con cera blanca común y en su interior se encontraba el mensaje trascripto a continuación. Cabe mencionar que el mensaje estaba escrito con una caligrafía irregular y una tinta roja oscura sobre una tela blanca. Estudios posteriores de laboratorio revelaron que la tinta utilizada era sangre humana.

Ayuda por favor. Mi barco, el Santa Elena, se hundió y unos seres demoníacos me tienen prisionero en una isla y me extraen sangre para alimentarse. No sé cuanto más pueda resistir.

Las investigaciones realizadas por Alberto Casas comprobaron que el Santa Elena sí había existido y que se trataba de una barco comercial que zarpó de España en mayo de 1799 con destino al puerto de Montevideo y que su carga estaba compuesta principalmente por telas finas. El barco desapareció. Nunca llegó a puerto alguno y no hubo sobrevivientes ni testigos que arrojaran luz sobre el misterio de su paradero.

Estos hechos no hicieron más que acrecentar la curiosidad de casas que dedicó toda su vida a buscar los restos del barco y la ubicación de la isla.


6
Jan 02

Ramírez

Mati se despertó más temprano que de costumbre. La noche anterior había olvidado cerrar la persiana y la luz, clavándose como espinas punzantes en sus párpados, impidió que siguiera durmiendo. Decidió aprovechar ese tiempo extra para desayunar afuera. Caminó varias cuadras por 21 de Setiembre y finalmente llegó a Mac Donalds. A Mati no le gustaba desperdiciar las cosas gratis y fue por eso que tomó un periódico.

Cuando se sentó y lo miró se sorprendió enormemente. No podía ser. Ojalá que no fuera. Leyó rápidamente la noticia buscando algún dato que negara sus sospechas pero no lo encontró. Se fue corriendo y dejó las hotcakes humeando sobre la mesa grasosa.

Tomó un 192 Manga cuando ya estaba a punto de arrancar y se sentó en el fondo. En el camino a la casa de Luna, pasó por un kiosco verde de esos que habían invadido la ciudad como un virus sin cura y compró un diario de cada uno.

Tuvo que aporrear el botón del timbre varias veces antes de que la dormida Luna se dignara a abrir la puerta. Era demasiado temprano para ella, quien pasaba las noches como una reina de los inciensos. Apenas entró en la casa de su amiga tiró los diarios sobre la mesa de la cocina piso de espejo.

Los colgados, titulares y bajadas versaban sobre varios asesinatos ocurridos el domingo en las inmediaciones de la Playa Ramírez. Los forenses encontraron que el interior de los cuerpos estaba lleno de arena. Se desconocía el móvil y la causa del fallecimiento.

Luna y Matilde albergaban el miedo de que hubiera funcionado. Un par de días atrás, en una librería en Tristán Narvaja habían comprado un libro sobre brujería. Contenía mayormente endulzamientos y pociones de amor, pero los que las impulsó a comprar el libro fue el hechizo de invocación del troll de arena. El sábado de tarde habían recitado el hechizo en la Playa Ramírez y como no pasaba nada se fueron. Tenían mejores cosas que hacer y de todas formas no tenían ninguna tarea para encomendarle a un troll de arena.

Con la culpa sobre sus hombros decidieron que lo mejor era pegarle otra visita a la librería. A pesar de los extraños acontecimientos lo que más les sorprendió fue que la librería había desaparecido y que un su lugar había una casa de antigüedades.


6
Jan 02

Montevideo

Salgo a caminar por la city. El cielo volvió a cambiar, el sol ya se está asomando. Cuando me desperté estaba todo nublado y no me imaginé que fuera a ver el sol. Maldigo la hora en que dejé los lentes de sol sobre la mesa. Es esta puta ciudad siempre hay que salir preparado para todo clima porque si hay constante aquí, es el cambio de tiempo. En fin, tendré que arreglármelas sin los lentes.

Quizás debería meterme en algún recoveco oscuro y regodearme en la negrura que tanto quiero. Lo negro me envuelve, me abraza y me mima y ya no me siento sola. En cambio la luz no me deja ocultar mis defectos y me hace foco entre la multitud. Me encuentra, me ilumina y todos se apartan de mi en un radio observador.

Los extraños me clavan su mirada. Algunos me miran con lástima, se creen superiores a mí y a otros les gusto y desean tenerme. Sin embargo, es un deseo superficial y no tiene consecuencias en mi vida. No me altera, como cuando se lanza una piedra en la placidez de un lago, permanezco inmutable y hago oídos sordos.

Caminando por la city, se ven muchas cosas útiles. Por ejemplo, una vez, que sentí la necesidad de tomar una decisión vital “ser o no ser” me dejé influenciar por los graffittis. Los políticos hicieron morcillas con la sangre de Santiago Vázquez. Tabaré vázquez es vegetariano. Creo que no es necesario aclarar, pero ese no es el graffitti al que me refería sino a uno que tenía un dibujo aclaratorio.

Por la época de Santiago Vázquez yo ya estaba en otra. Nunca me conecté con la política, si bien me dejé enchufar por otras cosas. En esa época yo estaba en tercero de liceo y saber el significado de la sigla E.T.A. nos parecía suficiente. Eso fue un poco antes de que todo comenzara, si bien yo ya andaba con ganas subconscientemente desde hacía meses.

Caminar es buscar. Pero no siempre buscar es encontrar. Esto en otras épocas pasadas, pero posteriores a la época de Santiago Vázquez, más o menos seis meses después de haber conocido a una testigo del Filtro, me causaba problemas. La falta de stock o de proveedores confiables me hacía sentir mal. Tan mal que una vez para consolarme me invitaron con una grapa miel. Ahora este tema por suerte está solucionado.

De salir a buscar había una canción de los Traidores, jamás entendí plenamente su nombre, que enseguida asocio con Los Estómagos, un grupo que una mañana de buen humor logró ponerme triste cuando los escuché en Mundo Cañón. Me conmovió. Me mudó de un estado emocional a otro opuesto que quizás resulte cierto.

Quería escribir un cuento de vampiros. Por eso el principio tonto sobre la luz y la oscuridad. Pero me salió esto. Reflexionando me doy cuenta que al final todo es lo mismo. Los vampiros hambrientos de sangre salen por la noche y yo salgo por el día hambrienta de un cambio del que tanto me quejo.


17
Oct 01

Morgana – Capítulo 3: El sarcófago verde

Siglo XV

Morgana descansó tranquilamente a través de los siglos. El capullo permeable la mantuvo informada acerca de lo que pasaba, pero el sopor en el cual se encontraba no le permitió reaccionar. Permaneció soñando una vida idílica junto a Alexander su maestro y no hizo nada para que sus sueños se convirtieran en realidad.

Las leyendas hablaban de la presencia y sola presencia de ese extraño sarcófago hacía que cualquier empresa triunfara. Desconocían quién se encontraba dentro paro las suposiciones y rumores no escaseaban. No intentaban abrirlo y lo único que deseaban era poseerlo.

Un antiguo manuscrito advierte sobre los peligros de abrirlo y aunque ya han pasado cientos de años y el papel se ha destruido, el miedo y la maldición persisten. Algún estúpido apenas lo abrió y unos tentáculos lo mataron. Salieron arrastrándose y lo estrangularon. Algunos conocidos suyos y testigos murieron misteriosamente envenenados.

Pero las historias sobre las ventajas de poseerlo superan ampliamente la maldición de abrirlo. Algo o alguien lo protegen y por ende protege a quien lo tenga.

Los primeros en encontrarlo fueron un grupo de campesinos supersticiosos. No se les ocurrió abrirlo y decidieron que el mejor lugar que la caverna derruida en donde lo hallaron era el campo. Lo enterraron a dos metros bajo tierra y fueron recompensados con cosechas abundantes y tierras fértiles.

Algunos campesinos juran haber visto unos extraños seres que se presentaban durante la noche y echaban polvos mágicos en el campo. A pesar de ser supersticiosos poca gente les creyó si bien nadie evitó notar que desde que hallaron la caja su vida mejoró.

Mucho tiempo después cuando ya todos los campesinos originales habían muerto y sus descendientes olvidado la historia, unos soldados avanzaron, y en el fulgor de la guerra civil tomaron la caja y se la llevaron consigo a Europa.

Un rey muy próspero la recibió como regalo de sus súbditos y la guardó, la archivó en una de las tantas habitaciones del impenetrable castillo.

En el año 1470, la pequeña Isabel juega a las escondidas. De pronto en las corridas y juegos casi se golpea contra un gran cajón, pero éste se contrae y no lo toca. Años más tarde se lo regala a un amigo como regalo de viaje.


20
Mar 01

Morgana – Capítulo 2: Gemelas

Anastazia se despierta, consciente de todo lo que acontece en la ciudad e intenta salir desesperadamente del capullo. A la tapa, que para que pudiera entrar requirió que cuatro sirvientes la movieran, la levanta con facilidad. Los brazos verdes que la sujetaban la sueltan por el poder de su voluntad y se precipita con un salto fuera del capullo. Sus alas se extienden por primera vez y le agregan altura a su salto.

Recorre lo más velozmente posible los laberínticos pasillos del sótano secreto en busca de la puerta hacia el exterior. Sube numerosos peldaños y gira en incontables recodos. La monotonía de los muros de roca la confunde. Intentando recordar el camino utilizado por su amante cuando la condujo hasta el capullo, se las arregla para llegar a la casa.

En el camino pasa por numerosas puertas e intenta abrirlas buscando una salida. Algunas revelan habitaciones sin importancia y otras permanecen cerradas con llave. Una de ellas llama su atención. No tiene cerrojo ni pomo pero una mano se dibuja en bajorrelive. Pone su mano sobre ella y misteriosamente se abre. La habitación es una oficina. Aunque está apresurada no puede evitar echar un vistazo. Encuentra una extraña caja chata y liviana, de un material que nunca había visto antes. Es liso y no está ni frío ni caliente. No pierde tiempo en abrirla y se la lleva por si más tarde le encuentra alguna utilidad.

Por fin logra salir del sótano. Al salir ya no te siente tan segura acerca de cual es el próximo paso que debe tomar. Por un lado desea encontrar a su amante y reunirse con él y por otro lado sabe que debe ocultarse de la hermana gemela que desconoce su existencia y de los malvados maestros del templo. Decide que lo más sensato es buscar refugio en las montañas.

Antes de partir se lleva el bolso mágico, donde guarda la caja misteriosa que encontró en el sótano y algunos objetos personales. Este bolso, que estaba de moda debido a que cambia de color y forma a pedido del dueño, le resulta sumamente útil, ya que sus fibras vegetales son capaces de comprimir los objetos en su interior, haciéndolos más fáciles de cargar.

La huida de la ciudad se convierte en una carrera de obstáculos, debe esquivar las llamas y las armas. Las alas le ayudan pero aún no las controla apropiadamente y a veces se desvía de su objetivo.

Después de varias horas de caminata y a medida que se adentra en el sendero de las montañas siente como el blanco frío se le clava como agujas afiladas en todo el cuerpo. Necesita urgentemente algún tipo de abrigo. Sobre la estéril nieve ve como crece el musgo. Lo invoca y le ordena que la proteja. El musgo trepa por sus piernas y la cubre totalmente formando una armadura verde que la aísla de las bajas temperaturas exteriores.


20
Mar 01

Morgana – Capítulo 1: Oblivion

Sus nuevos colmillos refulgen en la oscuridad con un brillo diamantino que ilumina parcialmente el interior del capullo. Decenas de brazos verdes y espinosos la envuelven y protegen. La arrullan y mecen durante el tiempo que dura la metamorfosis. Las alas múltiples le están resquebrajando la piel de la espalda, pujando por salir y extenderse pero no siente dolor porque el capullo la ha anestesiado. Se encuentras en total paz y tranquilidad y nada la perturba. Está en Oblivion, el lugar sagrado donde se acude a olvidarse de lo mundano, entregarse al cambio y recibir las mejoradas capacidades.

El único sonido que sus oídos precisos perciben es la voz del capullo viviente que le está contando la Leyenda del Pacto. Todo comenzó quinientos años atrás cuando los primeros llegaron a la Tierra en busca de un lugar donde asentarse y gente que los respetara y no se opusiera a sus mínimos pedidos.

Necesitaban un pueblo que les construyera un templo y adeptos que se unieran a su religión. En recompensa los proveerían con alimentos, refugios y nuevas tecnologías que mejorarían su vida. Ninguna de las dos partes tenía alternativa. Los primeros necesitaban un lugar para descansar del largo viaje. Los nativos pasaban hambre debido a la sequía que estaba diezmando las poblaciones de los animales que cazaban y a que la recolección cada vez era más pobre. Tenían un escaso dominio del fuego y no sabían cómo cultivar alimentos. Ambas partes se beneficiaron y eso no debe ser juzgado como un acto abusivo o codicioso.

Además la religión, devota a las fuerzas de la naturaleza, no les pareció extraña ni incomprensible y la adoptaron sin mayores dificultades como si fuera propia. El culto requería un grupo de sacerdotisas y monjes que se encargara de realizar tareas menores de mantenimiento en los jardines del templo y que algunos nativos fueran sacrificados ocasionalmente. Actualmente la religión ha evolucionado a un estadio más humanitario y ya no se realizan sacrificios.

El consejo tribal aceptó las condiciones del pacto y el pueblo se sintió sumamente agradecido por la prosperidad y el confort. La aldea se fue transformando paulatinamente en una hermosa ciudad donde las flores complacían los sentidos. Desde ese entonces no volvieron a escasear los alimentos y aprendieron a utilizar el fuego y las herramientas. Todos eran felices y se dedicaban a actividades recreativas, educativas y artísticas. Unos pocos trabajaban en la agricultura y cuidando a los animales en las granjas. Todo conformaba una perfecta armonía.

Todo esto ella ya lo sabe, sin embargo, ahora empieza a escuchar la parte de la historia que desconoce. Recién ahora en tu calidad de iniciada puede conocerla y ser capaz de aceptarla y comprenderla. El capullo habla con una voz ronca que no proviene de ningún punto en concreto, dirigida directo a su mente. Simultáneamente le envía imágenes y sensaciones a su cerebro para que su inteligencia primitiva pueda entender cosas que jamás vio ni imaginó que pudieran existir.

Los primeros son un grupo de extraterrestres humanoides de otra galaxia cuyo planeta fue destruido durante un experimento fallido relacionado con la energía atómica. Lograron escapar debido a que se encontraban de vacaciones en una de sus lunas. Originalmente no tenían poderes especiales, pero la radiación proveniente de la explosión de su planeta natal les posibilita controlar al reino vegetal y los obliga a alimentarse exclusivamente de la savia que extraen de las plantas con sus colmillos mutantes.

Su promedio de vida era de cuatrocientos años, pero algunos ya han superado esa edad y aún gozan de buena salud. El grupo está compuesto principalmente por científicos. Al darse cuenta de sus nuevos poderes y debido a su necesidad de entenderlos, intentaron reproducir la mutación en los humanos. Los sacrificios humanos no eran más que una excusa para tomarlos como material para sus experimentos secretos. Las similitudes genéticas entre ambas razas permiten que los datos obtenidos en los humanos sean extrapolados a la raza alienígena.

Utilizando un mineral radioactivo que detectaron cerca de la ciudad, produjeron diversas abominaciones mitad vegetales mitad humanos que enloquecieron o presentaron un comportamiento errático. Se concluyó que las mutaciones defectuosas se deben a la inestabilidad del mineral. Los trastornos mentales, por otro lado, se deben a que no comprendían lo que les había sucedido y la sorpresa era abrumadora. Los primeros no fueron afectados negativamente porque su inteligencia superior se adaptó con facilidad al cambio. Las abominaciones fueron encerradas en una cripta debajo del templo por si eran necesarias para más experimentos. Pese a las medidas de seguridad algunas escaparon y se desconoce su paradero si bien se las presume muertas.

Finalmente se concibió un método seguro para modificar a los humanos. Además se decidió contar esta historia durante el proceso. Este método tiene el inconveniente de que la persona debe someterse voluntariamente por lo que los sacrificados son inservibles. Este inconveniente se salvó incorporando a la religión el concepto de Oblivion. En el templo los maestros inculcaron a los acólitos, que hay un lugar sagrado donde encontrarse espiritualmente y mejorar como persona y que para acceder a él se debe realizar un encierro particular.

Varias sacerdotisas y monjes durante los últimos años han entrado a los capullos, que son cápsulas criogénicas provenientes de la nave que fueron modificadas. La metamorfosis es lenta y poco a poco se ven sus resultados; en algunos casos se producen alteraciones indeseadas que son corregidas. Al finalizar la transformación, los iniciados se sumergen en un sueño profundo del cual no es posible despertarlos y se espera que salgan por sus propios medios. Permanecen almacenados en el ala norte del templo y son monitoreados periódicamente.

La investigación continúa. Lentamente ha producido resultados satisfactorios. Se ha comprobado que esta mutación es totalmente beneficiosa y no produce efectos secundarios adversos, mas allá del cambio de alimentación. Esta dieta “vegetariana” no ha molestado a nadie y poco a poco se han ido acostumbrando. Esta conversión también provoca que las células se renueven infinitamente convirtiéndolos en inmortales.

El capullo también la instruye sobre cómo deberá vivir de ahora en adelante, en total comunión con la naturaleza, alimentándose de savia y controlando y modificando todo el reino vegetal en su propio beneficio.

Ahora es capaz de comunicarse telepáticamente con cualquier vegetal viviente para solicitarle asistencia. Los vegetales son capaces de moverse, formando un escudo protector alrededor de quien los invoque. También pueden proporcionar distintas clases de venenos, mortíferos o con otras propiedades. Por último se les puede ordenar que se unan en simbiosis con otros vegetales formando una infinita cantidad de combinaciones útiles. La totalidad de las posibilidades aún no ha sido determinada.

Afuera una invasión está arrasando su preciosa ciudad jardín. La tribu de los cazadores que entró a la ciudad hace unas horas, está destrozando todo con sus armas primitivas. Después de saquear los depósitos de alimentos la ira y la euforia los consumió y comenzaron a atacar todo lo que se les atraviesa en el camino. Las antorchas que iluminan la ciudad cayeron al piso y en la confusión nadie se encarga de apagarlas. Alimentadas por la abundante cantidad de material combustible inician un incendio feroz y mortal.

Los primeros intentan desesperadamente defender la ciudad, pero son superados en número. Transcurridos poco más de cinco siglos de existencia pacífica no pudieron prever este desastre. Siendo conscientes de que ya todo está perdido intentan huir por el camino que conduce a las montañas.

Las llamas arden y queman los edificios orgánicos. El grito y el llanto de miles de seres simbióticos sufriendo al unísono rasga la noche y a pesar del esfuerzo realizado para construir la ciudad, Shangri-La muere.

Entre tanto, Morgana continúa balanceándose en el capullo prismático ubicado en el laboratorio, en las profundidades del templo. El mismo templo en donde solía ser sacerdotisa es ahora su refugio y cárcel ya que las rocas donde estaban excavadas las criptas, subterráneas y secretas, colapsaron y la retienen en un pétreo abrazo.

De la garganta cercenada del nativo que custodiaba el laboratorio fluye un río de sangre. Varias gotas del líquido carmesí penetran al capullo y llegan hasta su boca que inconscientemente la traga. Un estremecimiento recorre su cuerpo y se produce una mutación inesperada. Su cuerpo que estaba en plena etapa de adaptación a alimentarse a savia, se readapta para alimentarse de sangre humana. Sin los controles de los maestros del templo, la mutación no es corregida y se vuelve definitiva.

Sus compañeros no tienen suerte y sus capullos son lamidos por las voraces lenguas de fuego. Un instante antes de su muerte se despiertan y su grito desgarrador se une al de sus congéneres.

Al finalizar el relato del capullo, reflexiona. No se arrepiente de haber entrado a Oblivion ni guarda rencor a su maestro por haberle ocultado información. Sus ojos verdes se cierran lentamente y se queda dormida. Espera despertar cuando todo termine y que su querido maestro haya podido huir a un lugar seguro. Espera y sigue esperando, dentro del capullo, durante miles de años durante los cuales su inteligencia, su fuerza, sus sentidos y sus poderes naturalis aumentan, transformándola en un ser inmortal condenado a beber sangre humana.